Una de las mayores demandas del movimiento antiglobación es regular los movimientos de los capitales en el mundo, el único factor de la producción que es totalmente libre. Para ello, se ha resucitado de forma cuantiosa la idea de un impuesto que gravaría las transacciones de los mercados de cambio con dos objetivos: estabilizarlos y, paralelamente, obtener recursos para la comunidad internacional.

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Este impuesto toma su nombre de James Tobin, premio Nobel de Economía , que en 1978 propuso una tasa sobre los beneficios logrados en las trasacciones al contado de los mercados de cambio. En aquel momento, Tobin pensaba en una tasa minúscula, de entre el 0,01 y el 0,025 por ciento del capital invertido. La Tasa Tobin adquirió “actualidad” en las crisis financieras del 97 y 98, en el curso de la cual las monedas de diversos países del sureste asiático y Latinoamérica debieron devaluar, vencidas por la especulación… y qué decir de la crisis que asola Europa en estos años… La propuesta de Tobin consistía en introducir de modo simultáneo en todos los países un impuesto uniforme sobre las transacciones que se hicieran en divisas, con el fin de impedir a los establecimientos financieros desplazar sus operaciones de cambio a plazas Off-shore (extranjeras).

La mayor plataforma de defensa de este impuesto es la Asociación por una Tasa Tobin de Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC), una organización nacida en Francia y que se extendido con rapidez a otros países, aglutinando a muchas personas. Tenía su principal plataforma mediática en la publicación Le Monde Diplomatique. Para los partidiarios de la Tasa Tobin, esta tiene dos motivaciones: contribuir a reducir la volatilidad de los mercados de cambios (que puede arruinar a un país en venticuatro horas, como ocurrió con Mexico en el año ’95) y recaudar dinero que ayude a reparar los daños sociales que provoca la especulación de los capitales. La suma de ingresos fiscales representaría un capítulo importante (centenares de miles de dólares), que podría ser utilizado en la ayuda al desarrollo (educación, sanidad,vivienda…), lucha contra las desigualdades, protección social…

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Juan Prim y Prats, nació en Reus el 12 de diciembre de 1814, fue un militar y político liberal español del siglo XIX que llegó a ser Presidente del Consejo de Ministros de España. En su vida militar participó en la Primera Guerra Carlista y en la Guerra de África, donde mostró relevantes dotes de mando y valor. Tras la Revolución de 1868 se convirtió en uno de los hombres más influyentes en la España del momento, patrocinando la entronización de la Casa de Saboya en la persona de Amadeo I.

Murió asesinado poco después. Con este nuevo estudio del cadáver momificado se ha desvelado que el general Prim falleció tres días antes de lo que se creía hasta ahora por estrangulamiento, datando el fallecimiento el 27 de diciembre de 1870. Ahora después de 142 años conocemos cómo murió realmente. Expertos de la Universidad Camilo José Cela, que han estudiado el cuerpo embalsado:

“Hemos resuelto un crimen del siglo XIX con los avances tecnológicos del siglo XXI”, se lee en las conclusiones de la Comisión Prim de Investigación.

Texto: Mari Mar Robledo, doctora en Medicina Legal y Forense.
Fotografías: Ioannis Koutsourais

El primer contacto que tuvimos con los últimos objetos y los restos cadavéricos del General Juan Prim y Prats, se produjo la mañana del 16 de mayo de 2012, durante la visita organizada por la Comisión Prim al Museo del Ejército, ubicado en el Alcázar de San Juan de Toledo (España). Allí se custodian la berlina en la que viajo por última vez el general Prim y parte de los ropajes, levita, levitón y fajín, que portaba aquella fatídica tarde-noche del martes 27 de diciembre del año 1870 en la que fue asaltado en la madrileña calle del Turco. Gracias al excelente estado en la conservación de estos objetos pudimos extraer varios y muy valiosos datos para nuestra investigación.

El atentado ocurrido el martes 27 de diciembre de 1870, sobre la persona del General Juan Prim y Prats, intervinieron un número indeterminado de personas, que podría ser un grupo de entre seis y doce, todos fuertemente armados. Aparecen súbitamente de entre las sombras y abren fuego con furia contra el interior de la berlina. Se producen por lo menos dos cargas con armas cortas y largas de diferentes calibres. El general Prim resulta herido en el hombro izquierdo, codo izquierdo, espalda y mano derecha. El general, que resultó gravemente herido de estas lesiones ( serán descritas más adelante) pero en la berlina y en los ropajes queda constancia de su magnitud, por la evidencia de las grandes hemorragias que tales lesiones le ocasionaron.

Ropajes de la autopsia del general Prim, fotografía de Ioannis Koutsourais

Nuestro estudio comenzó examinando la berlina, los impactos no restaurados, los proyectiles que se conservan, etc., utilizando entre otras herramientas luz forense, pudiéndose comprobar la existencia y persistencia de manchas que podrían ser compatibles con sangre derramada por las heridas sufridas en el atentado, y que podrían haberse formado por la precipitación de la sangre a través de los ropajes empapados del general.

Tiempo después pudimos comprobar que el cuerpo se encontraba en perfecto estado de conservación para su estudio. Aun estando el cuerpo en el interior de un féretro de plomo que dejaba visible solo el tercio superior del cuerpo, esta parte superior podía observarse perfectamente debido a que el féretro de plomo en el que se encontraba tenía en esa zona una placa vidrio. Al retirar este, y a pesar de los persistentes olores que inundaban la estancia del tanatorio donde nos encontrábamos, pudimos distinguir el característico aroma de un cadáver momificado. En ese momento crucial del estudio, y presentes los responsable de su custodia y las autoridades del municipio, procedimos a examinar, uno de los exámenes fue el tacto del cuerpo del general, primero la parte superior del cuerpo, la expuesta, después se procedió a que la antropóloga forense introdujera la mano en el interior del sarcófago de plomo. Dicha exploración nos permitió profundizar sin proceder a la apertura del sarcófago incluso se pudo llegar hasta la zona de los tobillos, comprobando que los miembros inferiores se encontraban en muy similar grado de conservación que el resto del cuerpo, lo que nos confirmó que el conjunto estaba en perfecto estado para su estudio, ya que presentaba una momificación completa, se tomo la decisión de proceder a la apertura del sarcófago.

El estudio de un cuerpo momificado es competencia de la Antropología Forense, siendo uno de sus objetivos fundamentales establecer, si es posible, la causa de la muerte, ya que en este caso la identificación del sujeto así como la data de la muerte son datos de sobra conocidos y constatados.

Autopsia de la cabeza del general Prim, fotografía de Ioannis Koutsourais

La momificación es un proceso de los denominados Procesos conservadores del cadáver, que se caracteriza por una deshidratación intensa del cuerpo. Para que un cadáver se momifique de manera espontánea influyen diversas circunstancias, como las condiciones ambientales, el sexo del individuo y la causa de la muerte, ya que, por ejemplo, una muerte que ha cursado con grandes hemorragias favorece la momificación. Esta conservación permite el estudio de las lesiones que presenta el cadáver del general Prim, tanto externas como internas a nivel óseo.

Posteriormente se realizó un completo estudio macroscópico, radiológico, y endoscópico. En definitiva, un estudio del cadáver momificado del general Prim utilizando la tecnología más avanzada, lo que nos permitió no solo realizar el estudio externo del cuerpo, sino también el estudio interno mediante técnicas no invasivas para mantener el cuerpo inalterado.

Lo primero que observamos fue que el cadáver no estaba autopsiado, hecho este que contradice a lo dicho en los documentos históricos y oficiales, entre ellos el informe de la autopsia con las firmas de los doctores que lo atestiguan, y que se referencia en los folios 136r –141v del volumen nº 2 del sumario. En dicho informe se especifica que el día 31 de diciembre de 1870 se practica la autopsia del cadáver del Excmo. Sr. D. Juan Prim, se reconoce su hábito exterior y se recurre a la necroscopia para conocer la dirección de las heridas y el daño producido en los tejidos.

La autopsia es un procedimiento médico legal que consta de varias partes, la mayoría de los autores de referencia en la Medicina Legal y Forense diferencian tres etapas o momentos: estudio del lugar de los hechos; estudio externo del cadáver; y estudio interno que implica apertura de cavidades.

Respecto a esto último, aunque en el citado informe de la autopsia no se menciona explícitamente la apertura de cavidades, el término necroscopia según el diccionario de la Real Academia de la Lengua se define como necropsia o autopsia, palabra que proviene del griego y que significa “acción de ver con los propios ojos”. A pesar de que las técnicas de apertura de cavidades han evolucionado a lo largo de la historia, en aquel momento ya era un procedimiento habitual dentro del proceso de la autopsia. Si a esto le añadimos que en el informe de la autopsia se describen lesiones óseas y musculares que no es posible ver salvo directamente o mediante radiología (técnicas que surgen a partir de 1895), queda implícitamente probado que en la documentación se afirma haber realizado la autopsia completa, incluyendo el examen interno del cuerpo, algo que se contradice por completo con el examen realizado por nuestra parte, en el que no se pudo observar señal alguna de apertura de cavidades.

Autopsia del hombro del general Prim, fotografía de Ioannis Koutsourais

Respecto a las lesiones por arma de fuego que presentaba y presenta el cuerpo, su descripción es la siguiente:
Una lesión en el hombro izquierdo con orificio de entrada en la zona delantera del cuerpo y que compromete al hueso en esa zona, producida por un arma de gran calibre, haciendo fuego desde muy cerca y provocando pequeñas quemaduras en el rostro, pero principalmente en el lado izquierdo.

Dos lesiones en el codo izquierdo que se corresponden con orificio de entrada y salida producidas por arma de fuego sin afectación ósea. Estas lesiones probablemente se produjeron estando este brazo separado del tronco en alto. Pese a no tener afectación ósea, esta lesión sangró abundantemente impregnando de sangre la levita y el levitón que llevaba el general en el momento del atentado.

Tres lesiones en la mano derecha de las cuales una de ellas provoca la amputación traumática del dedo anular. En este punto es obligado reseñar que en el informe de la autopsia se hace referencia a que la amputación de dicho dedo fue quirúrgica y sin embargo no se aprecia ningún signo de cura en dicha lesión. La segunda lesión, de gran tamaño, se corresponde con una producida por arma de fuego, con orificio de entrada en la zona palmar, producida a muy corta distancia, mientras que la tercera se corresponde con el orificio de salida a nivel del segundo-tercer metatarsiano. Estas lesiones son compatibles con heridas defensivas ocasionadas, posiblemente, al intentar desviar la trayectoria del cañón de un arma corta, compatible con una pistola de repetición o revolver; algo que sugieren los dos impactos provocados casi en el mismo momento y en la misma acción, a cañón tocante.

Autopsia del general Prim II, fotografía de Ioannis Koutsourais

Una lesión en la parte superior de la espalda a nivel escapular que podría corresponderse con un orificio de salida de una lesión por arma de fuego. A pesar de que sus bordes lineales no parecen indicar esto, en el informe “oficial” de la autopsia se hace referencia a esta lesión como un corte quirúrgico a fin de extraer un proyectil de los alojados en el cuerpo a ese nivel. No obstante, resulta cuanto menos sorprendente que si así hubiera sido no se le hubieran aplicado puntos de sutura.

Respecto a estas lesiones es importante destacar que ninguna de ellas afecta, en principio, a un órgano vital. No obstante, estudiando las ropas que llevaba el general y los restos de sangre que permanecen en el lugar de los hechos, la berlina, es de todo punto evidente que sufrió una pérdida de sangre considerable que hubiera provocado una hipovolemia, que al no ser transfundido constituye una patología grave.

Por otro lado, en la zona supraclavicular izquierda se aprecia un corte quirúrgico lineal y con puntos de sutura que no se corresponden, en principio, con la intervención quirúrgica de una lesión por arma de fuego, ya que en ese caso la incisión no sería tan lineal y sus bordes aparecerían más irregulares, por lo que es más probable que dicha incisión fuera producida durante el proceso de embalsamamiento, el cual se llevó a cabo, según viene reflejado en la documentación, mediante el método de inyección.

Tanto en la lesión del hombro izquierdo como en la de la mano derecha, concretamente la de la palma de la mano, se aprecian unos emplastes que hacen pensar que hubo un intento de cortar las hemorragias en esas zonas, pero no se observa en ninguna otra lesión más cura alguna; ni con puntos, ni con cauterización de las heridas.

Llegados a este punto, es importante resaltar que las lesiones que presenta el cadáver no se corresponden con la documentación oficial y que si a esto le añadimos que existe un informe de una autopsia practicada al general Prim, que en realidad y como pudimos comprobar no se realizó, nos encontramos con hechos objetivos y demostrables que hacen dudar seriamente sobre la veracidad de la documentación oficial que se conserva respecto al Magnicidio del General Prim.

Autopsia de las manos del general Prim, fotografía de Ioannis Koutsourais

Por otro lado, en el examen externo del cadáver nos encontramos un hallazgo sorprendente e inesperado: un surco que parte desde la parte posterior del cuello, presenta continuidad hasta la zona delantera y desde donde parte otro en dirección posterior y ascendente. Estas “marcas”, en principio, son compatibles con las descritas por diferentes autores de la literatura médico legal (Balthazard, Simonín, Concheiro y Suárez-Peñaranda, López Gómez y Gisbert, Di Maio, Verdú) como lesiones externas de un tipo específico de asfixia mecánica: estrangulamiento a lazo o con ligadura.

Manipulaciones del cuerpo

Dada la importancia que representa este hallazgo, era necesario e imprescindible descartar la posibilidad de que dichas marcas se hubieran producido por cualquier otro motivo, como, por ejemplo, presión ejercida por la ropa con la que fue inhumado el General, alguna manipulación durante el proceso de embalsamamiento, etc.
Para ello estudiamos de nuevo el cadáver y profundizando en el estudio de estas marcas, evaluando la posibilidad de que hubieran sido producidas por la ropa.
El estudio realizado en la ropa con la que fue inhumado el general Prim, al igual que los desarrollados anteriormente, fue extremadamente minucioso y nos llevó a la conclusión de que las mencionadas marcas no pudieron ser causadas en modo alguno por las ropas.

Continuando con la investigación hemos descartado, como en algún momento pudo sugerirse, que se trate de marcas producidas durante el proceso del embalsamamiento, proceso este de conservación cadavérica que habiendo evolucionado considerablemente a lo largo de la historia consiste en introducir líquidos conservadores en el interior del cadáver evitando que se produzca la putrefacción cadavérica.

Autopsia del cuello del general Prim, fotografía de Ioannis Koutsourais

Conclusiones
A la vista de todo lo anteriormente expuesto, consideramos que, muy probablemente, desde casi el mismo momento del atentado, el general Juan Prim y Prats debió quedar inconsciente como resultado del shock traumático al que hay que sumar la hipovolemia sufrida por la pérdida de sangre.

Respecto a la gravedad de las lesiones, al no haber afectación de órganos vitales es posible que se le practicasen unas curas a fin de cortar las hemorragias del hombro izquierdo y de la mano derecha. Es importante destacar en este punto que a pesar de la excelente conservación del cadáver, no es posible evaluar si hubo afectación de vasos sanguíneos principales.

Por último, consideramos de extrema importancia la valoración de las marcas que se aprecian en el cuello del cadáver y que descartando que fuesen producidas por las ropas o durante el proceso de embalsamamiento, son compatibles con las lesiones externas características de un estrangulamiento a lazo, siendo esta modalidad de estrangulación mayoritariamente de carácter homicida y cuyo signo externo fundamental es el denominado surco de estrangulación. Respecto a las lesiones internas en este tipo de estrangulamiento, la proporción con la que aparecen hemorragias petequiales, lesiones óseas o cartilaginosas a nivel de la lesión externa son de baja proporción, por lo que la ausencia de ellas no permite descartar este mecanismo de muerte.

Gamero y Lucena, refiriéndose a las lesiones producidas en muertes por estrangulación consideran que “el surco de la estrangulación dejado por la compresión del lazo sobre la piel del cuello, se ha de considerar como la lesión principal y característica de esta variedad de asfixia mecánica”.

Por otro lado, la continuidad que presenta el surco así como la profundidad no son compatibles con los pliegues que de forma generalizada presentan los cuerpos momificados.

En resumen y cerrando definitivamente nuestras conclusiones, no podemos afirmar que el General Juan Prim y Prats muriera estrangulado, fundamentalmente porque, por razones más que obvias, no estábamos presentes en el momento en que tal hecho pudiera producirse, pero sí que estamos en condiciones de afirmar, rigurosa y científicamente, que las marcas que rodean el cuello de su cuerpo momificado son compatibles con el estrangulamiento a lazo habiendo descartado las posibilidades mencionadas con anterioridad.

El pasado lunes, el Papa Benedicto XVI. anunció su retirada de su pontificado, para el próximo 28 de este mismo mes, por “falta de fuerzas”. El anuncio lo  realizó  en persona el propio Pontífice, en latín, durante un consistorio en el Vaticano para la canonización de unos mártires.  Según el ‘Osservatore Romano’, esta decisión fue tomada “hace muchos meses” y lo decidió tras el largo viaje que en marzo de 2012 lo llevó a México y Cuba, indicó Gian Maria Vian, redactor jefe del diario católico. Joseph Ratzinger, de 85 años, tiene toda una retahíla de achaques: en 1991 sufrió un ictus y con anterioridad ya padeció complicaciones cardiovasculares. Además, tiene problemas de hipertensión y, de hecho, muchos consideran que fue ésa la causa del posible desmayo que sufrió en 2009 durante unas vacaciones en las montañas del Valle de Aosta y que hizo que se rompiera la muñeca derecha. De hecho, Ratzinger sigue una dieta rigurosa y los médicos le han prohibido poner el pie por encima de los 2.000 metros de altitud. Es por ello por lo que los dos últimos años ha renunciado a pasar los veranos en la montaña para quedarse en Castel Gandolfo… pero de ahí, a que diversos medios de comunicación intenten justificar que su ‘dimisión’ es debido a sus “achaques”… es intentar desviar la atención. Fueron numerosísimos los achaques de sus antecesores (recordemos a Juan XXIII y lo efímero de su ‘via crucis‘)…  Durante meses, en plena vorágine del caso Vatileaks, algunos sectores de la curia –los diplomáticos vaticanos— pidieron a Benedicto XVI que destituyera a el cardenal Tarsicio Bertonesecretario de Estado del Vaticano. Algunos lo consideraban un advenedizo, sin el mundo suficiente para desempeñar un cargo de tanta prestancia, y otros un obstáculo para los deseos de Joseph Ratzinger de poner orden en la moral y las cuentas vaticanas. Fue éste, el caso Vatileaks, lo que supuestamente ha forzado la ‘dimisión’ del Papa.La verdad oficial del Vaticano decía que el mayordomo del Papa y su amigo el informático eran los únicos culpables del ‘caso’: la difusión masiva de documentos secretos de Joseph Ratzinger que pusieron al descubierto las feroces batallas de poder en la Santa Sede…Se deduce entonces  la supuesta verdad no oficial, que fue el propio Ratzinger  quien utilizó a su mayordomo para mostrar al mundo la corruptela de la que la Iglesia estaba inmersa; y después de que las investigaciones hayan llegado hasta él, la Curia Romana le ha ‘invitado‘ al retiro

Según algunos rumores, El Papa, que encarna lo que el especialista y universitario francés Philippe Portier llama “una continuidad pesada” con su predecesor, Juan Pablo II, descubrió la primera parte de un informe elaborado por los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi. Allí estaban resumidos los abismos nada espirituales en los que había caído la Iglesia: corrupción, finanzas oscuras, guerras fratricidas por el poder, robo masivo de documentos secretos, pugna entre facciones y lavado de dinero… El resumen final era la “resistencia en la curia al cambio, y muchos obstáculos, a las acciones pedidas por el Papa para promover la transparencia”. Ratzinger tuvo el mérito de destapar el inmenso agujero negro de los curas pedófilos, pero no el de modernizar la Iglesia y dar vuelta la página del legado de asuntos turbios que dejó su predecesor, Juan Pablo II. Ese primer informe de los tres cardenales desembocó, en agosto del año pasado, en el nombramiento del suizo René Brülhart, un especialista en lavado de dinero que dirigió durante ocho años la Financial Intelligence Unit (FIU) du Liechtenstein, o sea, la agencia nacional encargada de analizar las operaciones financieras sospechosas. Brülhart tenía como misión poner al Banco del Vaticano en sintonía con las normas europeas dictadas por el GAFI, el grupo de acción financiera. Desde luego, no pudo hacerlo. El pasado turbio le cerró el paso. La segunda parte del informe de los tres cardenales le fue presentada al Papa en diciembre. En pleno marasmo y con un montón de pasillos que conducían al infierno, la curia romana actuó como lo haría cualquier Estado. Buscó imponer una verdad oficial con métodos modernos. Para ello contrató al periodista norteamericano Greg Burke, miembro del Opus Dei y ex miembro de la agencia Reuters, la revista Time y la cadena Fox. Burke tenía por misión mejorar la deteriorada imagen de la Iglesia… demasiado tarde

La divulgación de los documentos secretos por  Paolo Gabriele (cabeza de turco) fue una operación sabiamente montada cuyos resortes siguen siendo misteriosos: operación contra el poderoso secretario de Estado, Tarcisio Bertone, conspiración para empujar a Benedicto XVI a la renuncia y poner a un italiano en su lugar…pp Lo que parece evidente que hay algo más que una simple fatiga física.

La herencia política de Helmut Kohl, canciller alemán del 82 al 98, se vio afectada por un escándalo relacionado con la  malversación de fondos en la financiación de su partido, la Unión Cristiana Democrática (CDU). Las investigaciones del Bundestag acerca del origen de estos fondos ilegales que había recibido la CDU, en su mayor parte depositados en cuentas bancarias de Ginebra, mostraron que había dos fuentes de ingresos: por la venta de carros de combate a Arabia Saudita y una cuenta mucho mayor, de 40 millones de euros pagados por el entonces gobierno francés de François Mitterrand por la compra de una compañía petrolífera de la Alemania Oriental por parte de la empresa semiestatal Elf Aquitaine, de los que 15 millones fueron abonados directamente a la CDU como ayuda para la campaña electoral de Kohl en 1994. Se descubrieron otros 300 millones de marcos alemanes de origen ilegal en el cantón de Ginebra.

En un breve comunicado  la fiscalía de Bonn notificó la “sospecha inicial” de que el ex canciller democristiano incurrió en malversación de fondos, al haber aceptado, como él mismo admitió en una entrevista televisiva, al menos dos millones de marcos (170 millones de pesetas) en donaciones ilegales entre 1993 y 1998.Según la legislación alemana, los partidos tienen que informar al Parlamento de las donaciones que reciben, lo que no sucedió en este caso.

Para decidir la apertura del sumario, la fiscalía examinó la avalancha de informaciones periodísticas sobre la contabilidad paralela que mantenía la CDU en los años noventa (y “sobre todo”, las declaraciones del mismo Kohl a los medios), al igual que documentos remitidos por los abogados defensores del ex canciller y la fiscalía de Augsburgo, que investigaron la entrega de un millón de marcos al tesorero de la CDU por un traficante de armas, en 1991.

Financiación ilegar Merkel

Benefactores anónimos

Una de las preguntas más acuciantes a las que se vió enfrentado el ex canciller, tanto ante la fiscalía de Bonn como en una comisión de investigación parlamentaria, fue la de quiénes fueron aquellos anónimos benefactores que entregaban en efectivo sus donaciones al mismísimo canciller. En aquel entonces, la secretaria general de la CDU, Angela Merkel, instó al canciller a que revelara los nombres.

No fue la primera vez que Helmut Kohl se topaba con la fiscalía de Bonn. Ya en 1986 ésta había abierto un sumario por falso testimonio del entonces canciller respecto a las millonarias donaciones recibidas por la CDU y el partido liberal del consorcio industrial Flick. Aunque la investigación contra Kohl fue archivada dos meses después, el escándalo Flick sacudió los cimientos del sistema político alemán y a la postre condujo a una reforma de la legislación sobre la financiación de los partidos.

Como resultado de este escándalo de financiación ilegal de su partido, que comprometía a varios de sus líderes (aparte de Kohl, el entonces presidente del partido, Wolfgang Schäuble, que Kohl había elegido a dedo), Merkel ganó fuerza. Criticó a su antiguo mentor, Kohl, y pidió una renovación de la CDU, que debería comenzar por prescindir del ex canciller. De modo que Schäuble fue destituido y fue la propia Merkel quien le reemplazó al frente de la CDU, siendo la primera mujer en ocupar dicho puesto. En noviembre de 2001, a pesar de su compromiso de “limpiar” el partido, rechazó llevar a cabo nuevas investigaciones sobre la financiación ilegal.

FINANCIACION ILEGAL

Hoy nos hemos despertado con el titular de El País : “Los papeles secretos de Bárcenas“; se trata de la supuesta contabilidad secreta del ex-secretario del PP, Luís Bárcenas. El País ha tenido acceso a la contabilidad interna que manejaron Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta, donde reflejan documentos pagos periódicos (trimestrales y semestrales) a toda la cúpula del Partido Popular, entre otros: donaciones de empresarios y constructores (3 de ellos imputados en el ‘caso Gurtel’); claro está que todos ellos han negado el cobro de esas supuestas comisiones… Dichos documentos que se aportan en la publicación, datan del período 1990-2009: La contabilidad de Bárcenas reflejan entregas al presidente del Gobierno de 25.200 euros anuales durante 11 años. La secretaria general del PP también figura en los papeles de estos pagos periodicos, así como otros dirigentes como los exministros Javier Arenas, Jaime Mayor Oreja o Francisco Álvarez-Cascos.Los pagos reflejados en esas anotaciones no tributaban a Hacienda, porque se entregaban como gastos de representaciónque los beneficiados supuestamente no debían justificar. De no haberlos declarado, los dirigentes del PP habrían cometido una infracción tributaria, pero en ningún caso un delito fiscal porque las cantidades defraudadas son inferiores a los 120.000 euros al año. Además, solo se podrían perseguir las infracciones posteriores a 2007, pues las anteriores habrían prescrito.

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La publicación de los documentos se produce un día después de que la defensa del extesorero del Partido Popular haya presentado un escrito al juez  que instruye el ‘caso Gürtel’, en el que asegura que regularizó 10.988.040 euros tras acogerse a la amnistía fiscal, han confirmado fuentes jurídicas.

Mientras tanto Rajoy alude hablar sobre el tema… (para variar) su credibilidad y confianza van menguando… A ver si Rajoy “termina de desayunar” y es capaz de enseñar sus declaraciones de IRPF de aquellos años, para demostrar que declaró esos pagos. Es bien fácil… si no lo hace…

Un 24 de enero de  1965 falleció sir Winston Churchill, político, militar e historiador británico, Premio Nobel de Literatura en 1953. Sin lugar a dudas, una de las figuras clave del siglo XX. El “Último gran estadista”, y de los últimos en honrar el buen nombre de la política… En vida, fue amado y odiado a partes iguales,  pero antepuso los intereses nacionales ingleses sobre cualquier interés particular. Gracias a su gran carisma y oratoria, insufló la energía necesaria para “blandir” a la nación inglesa, tomando decisiones impopulares y difíciles, pero aún así necesarias… ¿Se imaginan a Rajoy o Zapatero en aquella papeleta? Si en la II GM a los ingleses les toca un Rajoy o un ZP en vez de un Churchill pidiendo sangre, sudor y lágrimas, ahora en Londres hablarían alemán… como diría Perez Reverte, con ese don de palabra, y de convencer, y de explicar, y de pedir sacrificios que Dios le ha dado… Un presidente amedrentado, cercado por hienas afanadas en su propio interés particular; un presidente insulso, sin carisma, incapaz de quitarse las migas de pan que hay en su pechera, para que las hormigas dejen de molestar; un presidente apocado y servil, títere “merkeliano” obcecado en cerrar todas las vías del barco (deficit), sin achicar el agua (invertir). El objetivo de todo barco, aparte de mantenerse a flote, es seguir su rumbo. De nada nos sirve quedarnos en mitad del oleaje, sin poder avanzar; si nos limitamos sólo a recortar y no se invierte en nada, qué será del país!?… ¿una república bananera?… Bueno, en muchos aspectos lo hemos logrado… No podremos progresar mientras existan políticos mediocres… esta “clase social” que nos ha llevado a la miseria… El problema no es sólo ellos, sino la masa social que arrastra; estómagos agradecidos beneficiados por la toma de posesión de sus benefactores. Sin ellos sería fácil volver “a tomar la Bastilla”… Pero seamos realistas, con nuestro ADN español jamás tendremos conciencia crítica y reivindicativa, sólo habrá pequeños rescoldos que defiendan su caso particular; somos insolidarios y sólo nos molesta el agua cuando entra en nuestra casa… Y lo que si es seguro… es que nunca tendremos a nuestro Churchill. politicosladrones

 

Que el día de hoy nos sirva, no sólo para recordar su muerte, sino para reflexionar del por qué, del cómo, del quién… de no ser  “borregos” ante lo que nos suministren gobiernos y medios de comunicación; que aprendamos a usar nuestra materia gris ante lo que ocurre a nuestro alrededor….

Se cumplen 50 años del magnicidio de John F. Kennedy; 50 años de elucubraciones y de teorías conspiratorias en torno al/los posible asesino/os… Sea quien fuere su asesino, en lo que estaremos de acuerdo todos, es que la ” Verdad Oficial” no se sostiene: “Lee Harvey Oswald, con un rifle Carcano M91, disparó 3 tiros, cada cual más preciso y con trayectorias distintas, a un vehículo en movimiento desde la ventana de un sexto piso…”. Y si a esto le añades, que el propio Lee fue asesinado mientras le trasladaban a prisión… Y que a Robert Kennedy le asesinaron 5 años después con el mismo estilo… no hay que ser una lumbrera, como para recelar del asunto.

La Comisión Warren en 1964 (The President’s Commission on the Assassination of President Kennedy) se encargó de “liar” el asunto con su “Verdad Oficial”.

  • Los disparos fueron realizados desde una ventana del sexto piso del  Texas School Book Depository
  • Sólo se realizaron tres disparos.
  • La misma bala que hirió al presidente en el cuello hirió al gobernador Connally (pecho, muñeca y muslo). Teoría de la bala mágica.
  • El trato dado a Lee Oswald por la policía fue correcto, excepto en la permisividad que mostró en el acceso de la prensa al acusado y que fue contraproducente.
  • El asesinato de Lee Oswald por parte de Jack Ruby fue realizado sin apoyo de nadie de la policía y se critica a este cuerpo por la decisión de trasladar al acusado a la cárcel a la vista del público.
  • No hubo conspiración ni de Oswald ni de Ruby en los hechos que se investigan.
  • Ningún agente del gobierno ha estado involucrado en conspiración alguna respecto a los hechos.
  • Oswald actuó solo, sin apoyo alguno para asesinar al presidente, y su única motivación se basa en sus propias situaciones personales.(…)

Estas son algunas de las conclusiones de la Comisión. La que más llama la atención es la Teoría de la Bala Mágica: “La bala penetra en la espalda de Kennedy ,inclinada en un ángulo de de 17º. Luego gira hacia arriba a través de la garganta, para salir por la parte frontal del cuello. Al salir, zigzagea en el espacio entre el presidente y el gobernador Connally ( sentado como copiloto),  acaba impactando al gobernador  a la altura de la axila derecha. La bala, baja en un ángulo de 27º rompiendo su quinta costilla y sale por el lado derecho del pecho. Ésta vuelve a girar a la derecha y penetra la muñeca rompiéndole el radio; para  a continuación salir  y se incrusta en el muslo izquierdo. Y es encontrada casi intacta en una camilla del pasillo del Hospital Parkland.”

El servicio secreto omitió la cinta grabada por Abraham Zapruder, donde se puede observar las distintas trayectorias de los disparos.

En 1976, el Congreso constituyó el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos (HSCA) para investigar las muertes de John F.Kennedy, su hermano Robert Kennedy y de Martin Luther King. Con la aportación de la Dictabelt recording (grabación del Departamento de Policía por una de las motos que escoltaban a Kennedy), el comité concluyó que hubo un cuarto disparo y por lo tanto un segundo tirador, y que Kennedy probablemente había muerto como fruto de una conspiración.

Existen varios hechos relevantes que refuerzan (aun más) la idea conspiratoria:

  • Allen Dulles fue el jefe de la CIA durante la desastrosa invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, por  anticastristas cubanos organizados y financiados por la agencia, en abril de 1961. Kennedy le forzó a renunciar en septiembre de ese año. Tras el magnicidio, fue nuevamente designado, por el Presidente Lyndon Johnson, como uno de los siete miembros de la Comisión Warren.
  • El Fiscal General Robert Kennedy  cercó a la mafia;  al jefe del sindicato de “Teamsters” Union Jimmy Hoffa y en los jefes de la mafia de Chicago, Tampa y Nueva Orleans. Documentos no vistos por la Comisión Warren revelan que la Mafia estuvo trabajando en conjunto con la CIA en varios intentos de asesinato a Fidel Castro.
  • El 8 de mayo de 1964, días antes de que Hoover tuviera que testificar ante la Comisión Warren, Lyndon Johnson anunció que había designado a Hoover como Director de la Oficina Federal de Investigación (FBI) “de por vida” (tenía 70 años).
  • Kennedy le dijo a su colaborador Clark Clifford “Algo muy malo está ocurriendo dentro de la CIA y quiero saber qué es. Quiero desmantelar en mil pedazos a la CIA y moverlos a los cuatro vientos…”